Comunicado
Plataforma por la nacionalización de las cajas de ahorro y por una banca pública
El Banco de España ha tomado hoy la decisión “a petición
del Consejo de Administración” de cesar a los administradores del Banco de
Valencia e intervenir la entidad financiera sustituyendo a los responsables por
el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). En la misma nota
informativa publicada por el Banco de España se comunica la inyección de 1.000
millones de euros al capital de Banco de Valencia y la aportación de 2.000
millones de euros adicionales para garantizar su liquidez. Después de años de
beneficios privados para una minoría, las pérdidas las vamos a pagar todos.
Ante esta decisión,
la Plataforma por la nacionalización de las cajas de ahorro quiere decir lo
siguiente:
- Aunque el Banco de
Valencia es una de las muchas entidades financieras españolas que
adoptaron una estrategia basada en el desenfrenado crecimiento del crédito
destinado al sector inmobiliario y de la construcción, su equipo directivo fue especialmente
imprudente en este aspecto. A finales de 2010 los préstamos a
constructoras y promotoras ascendían al 65,85% del total frente a una
media del 58,2% de las entidades financieras españolas. Cuando se
produce el estallido de la burbuja inmobiliaria, el Banco de Valencia
agrupó a través de una filial denominada Valenciana de Inversiones
Participadas a más de 35 empresas inmobiliarias casi todas ellas en
pérdidas y a las que está financiando con préstamos sin intereses.
- Además de la excesiva
exposición al crédito ligado al “ladrillo”, el Banco de Valencia se embarcó en los últimos años en operaciones
de muy dudosa utilidad para la entidad solamente explicables desde la actuación
culposa o quizás dolosa de sus directivos.
- Las fallidas
actuaciones de la cúpula del Banco de Valencia no han sido óbice para que aumentaran escandalosamente sus
retribuciones entre 2006 y 2007, justo el año en el que comenzaron a
sentirse los primeros efectos de la crisis financiera. En concreto, el grupo de nueve personas encargado
de gestionar la entidad con el consejero delegado a la cabeza, pasó de
recibir 2,3 millones de euros en 2006 a cobrar 4,4 millones el año siguiente, lo que equivale a un incremento del 82%. Cuando los resultados
de la entidad comenzaron a caer, los directivos se han aplicado recortes
en sus retribuciones sin que hallan llegado a los niveles previos a la
crisis. En 2009 se repartieron más de 3,7 millones de euros y en 2010
superaron los 3 millones de euros de emolumentos.
- Es evidente que las cuentas anuales formuladas por el
Consejo de Administración en 2010 y las correspondientes al primer
semestre de 2011 no reflejan la imagen fiel del patrimonio de la entidad
dado que no se han reflejado las adecuadas provisiones por los quebrantos
de su cartera de créditos.
- Las cuentas anuales de
Banco de Valencia han sido
aceptadas sin ningún tipo de salvedad por la firma auditora Deloitte que
se convierte de esta forma en responsable de la mala práctica contable
llevada a cabo por la sociedad. Hay que añadir que la firma Deloitte es la
que preparó el informe económico con el que Bankia sale a Bolsa y que
también maquilló la contabilidad de la entidad omitiendo unos datos que,
de haberse incluido, hubieran mostrado unos resultados de 2010 con
pérdidas para las cajas de ahorros que aportaron su negocio a Bankia.
- El Banco Financiero y
de Ahorros accionista mayoritario del Banco de Valencia ha pasado de considerar a la entidad
como una participada estratégica a una meramente financiera y a indicar su
nula participación en la gestión. No deja de ser un intento de eludir su
responsabilidad en la posible quiebra. Es difícilmente creíble su
actual discurso dado que hasta el 28 de octubre, José Luis Olivas ocupaba
la presidencia ejecutiva del Banco de Valencia, y, a la vez, la
vicepresidencia de Bankia. Ese día decidió dejar el cargo y que Aurelio
Izquierdo, ex director general de Bankia, le sustituyera. Además de la
clara conexión entre directivos de una y otra entidad, en los últimos tres
años Banco de Valencia se vio obligado a utilizar de forma masiva la
financiación que le proporcionaba Bancaja. Por último, el Banco de España
argumentó hace seis meses que no era necesario que pasara los test de
stress de la Autoridad Bancaria Europea dado que sus
resultados "consolidan dentro de BFA".
- El estallido del Banco de Valencia pone una vez
más en entredicho la actuación del Banco de España que permitió la
presentación de resultados positivos en el mes de junio (unos exiguos 5,7
millones de euros de beneficio consolidado) a base de dotar un 24% menos
de provisiones por insolvencias con respecto al mismo período de 2010. El supervisor ha
vuelto a estrellarse de forma estrepitosa en su errática política de ganar
tiempo sin solucionar el problema de fondo de las entidades financieras. Ha culminado su penosa actuación con
el retraso de la intervención en la entidad por motivos exclusivamente
políticos y para que no coincidiera con la campaña electoral.
Será de nuevo
el FROB el que acuda en socorro de la entidad para asumir el desfase
patrimonial existente y la liquidez necesaria para evitar la quiebra inmediata
de la misma. Tres mil millones de euros más de dinero público que tendrán que
destinarse a sanear el Banco de Valencia a pesar de que el Gobernador del Banco
de España nos anunció hace dos meses el final de la reestructuración del sistema
financiero español.
Un nuevo
escándalo que no debe quedar impune sin la depuración de las oportunas
responsabilidades de todos los que han coadyuvado a colocar a la entidad en la
crítica situación en la que se encuentra en la actualidad.
De hecho,
en la Comunidad de Castilla y León ya hay un escrito de IU a la Fiscalía, planteando la investigación de posibles delitos societarios en sus
cajas de ahorros. Entre ellas se
encuentran Caja Ávila y Caja Segovia... parte de Bankia, con monstruosas prejubilaciones
de sus milloneuristas. Y en el Parlamento de la Comunidad Valenciana se va a investigar lo ocurrido en la CAM.
El Banco de Valencia es una entidad integrada en BFA-BANKIA,
por lo que los 3.000 millones de euros que se ponen a su disposición se suman a
los 4.465 millones que el FROB ya puso para la entidad que preside Rodrigo
Rato. En total 7.465 millones de ayudas públicas que se suman a las recibidas
mediante la compra de títulos de la entidad (3.322 millones de euros) y en
avales a títulos emitidos (9.446 millones). En total, 20.233 millones puestos a
disposición de BFA-BANKIA por el Estado (más que todo el presupuesto anual de la Comunidad de Madrid).
De hecho, la situación del Banco de Valencia está afectando a
Bankia y está provocando una caída muy importante del valor de sus acciones en
Bolsa. Es muy probable que la reunión de Rodrigo Rato con Rajoy a los pocos
días de su victoria electoral esté relacionada con las medidas de ayuda que las
entidades financieras necesitan para “sanear” sus balances de los créditos
inmobiliarios con problemas, que según todas las estimaciones rondan los
180.000 millones de euros. Y, sea de la forma que sea (“banco malo” u otras
opciones) no tengamos ninguna duda de que acabará siendo el erario público, es
decir, todos nosotros quienes paguemos los platos rotos de una década de
especulación inmobiliaria.
Ante ello
exigimos a las autoridades estatales y autonómicas:
- Que todo el dinero del
FROB inyectado en BFA-BANKIA se transforme en acciones con derechos políticos,
para que el Estado tome parte directa en al gestión de la entidad, y se
proceda a su nacionalización efectiva. Las propias normas del FROB recogen
esa posibilidad en caso de que las circunstancias lo hagan necesario.
- La quiebra del Banco de
Valencia reafirma la falta de transparencia de BFA-BANKIA y sus asesores a
la hora de explicar cuál es la situación real de la entidad, por lo que es
necesaria una auditoría pública que permita conocer la situación real de
la entidad BFA-BANKIA y qué cantidad de ayuda pública necesitará
finalmente.
- Dada la imposibilidad
de confiar en la dirección del Banco de España, reclamamos que se cree un
cuerpo específico de inspectores públicos para que realice dichas
auditorías, bajo la tutela de la administración central y las
administraciones autonómicas afectadas. Se debería crear una comisión
parlamentaria mixta entre el Parlamento estatal y los autonómicos
afectados, integrada por representantes de todos los partidos políticos,
que dirigiera y supervisara dichas investigaciones.
- Exigimos la depuración
de responsabilidades por la actuación de los gestores —y en el caso del
Banco de Valencia, a sus grandes accionistas que durante años han obtenido
importantes dividendos— por la situación de las entidades.
- Prohibición de despidos
de trabajadores de BFA-BANKIA, de las fundaciones de las Cajas integrantes
o de las obras sociales respectivas, por causas económicas. Cese de sus
directivos y sustitución por personas designadas por las autoridades
públicas, de reconocida competencia y con unos salarios nunca superiores a
los que se establecen para trabajadores públicos de cualificación
equivalente.